El Greco el perfil de un extraño en tierra extraña

El Greco. “El perfil de un extraño en tierra extraña”

1Fuera quedan las opiniones y observaciones sobre los muchos problemas que debiera tener para hacer la pintura que hizo. Sin embargo, El Greco llevaba una gran carga de intencionalidad en su estilo prácticamente único. Y aquí subrayo la  percepción psicológica y a su manera de visualizar el alma de sus personajes como un fiel reflejo de su propio retrato: rostros estilizados y dolientes como iconos bizantinos.  Y descubrimos la triste mirada del Greco en su obra: ojos hundidos, silenciosos, introvertidos, y muy abiertos, curiosidad, franqueza y amante del lujo; de hecho consta que vivió bien en Toledo y que su economía era más que suficiente para asegurar, a partir del rictus de su boca, que sabía dominar las situaciones con pretencioso orgullo. Su nariz puntiaguda y de líneas rectas confirma su fuerza, severidad y el gusto por el arte. Orejas de astucia y al acecho. A partir de su rostro alargado y mejillas chupadas, nos muestran su inquietud y un agudo espíritu crítico. La perilla, tan común en el hombre de la época, siempre nos ofrece los clásicos rasgos de una vida intelectual y reflexiva; sin embargo, del Greco, apunto varias partes de su rostro que le caracterizan más que otras: sus cejas y su frente oval. El Greco era persona amable pero desconfiada. Y esa frente…abierta y despejada mezcla de emociones personales con  trabajo y espiritualidad, nos confirma la poca disciplina que tenía para someterse a órdenes que su inteligencia no encontrara justificación.

1 Luisa Villalba. El año del Greco. El perfil de un extraño en tierra extraña. (2014, 01de marzo) El Norte de Castilla, La sombra del ciprés. p. 6