Leo Harlem y Concha Velasco

LEO HARLEM

Los ojos semicerrados y algo saltones.

La boca es pequeña de labios finos, de comisura ascendente y de labio inferior ligeramente saliente. Nariz convexa. Las cejas rectas y cercanas a los ojos. El óvalo del rostro es ancho. Las mejillas redondas y carnosas. El mentón entrante y frente ancha.

Nuestro personaje nos ofrece un perfil psicológico bastante cercano a la imagen que podemos tener de él. Sus rasgos nos presentan un carácter reservado y alegre, hablador y con cierta audacia. La separación entre los ojos nos muestra emociones controladas y presunción. Las cejas nos dicen que es imperioso, tenaz, con aptitud para la meditación, escéptico y ambicioso. El óvalo de la cabeza nos dice que en general, es un hombre expansivo y con sentido de los negocios. Individuo emotivo e impulsivo propenso a la iniciativa y de gran capacidad creadora. Y en cuanto a las arrugas de expresión paralelas, persona que disciplina ideas y sentimientos y una atención directa hacia el mundo exterior. Conclusión: Individuo expansivo y campechano, observador, cauto y reservado pero que sabe lo que quiere.

CONCHA VELASCO

Ojos muy abiertos. Boca grande y hacia delante. Nariz de líneas rectas. Cejas con acento circunflejo

El óvalo del rostro triangular. Mejillas metidas. Mentón redondo y frente recta.

Nos encontramos ante una persona cuyas arrugas de expresión nos dice que tiene mucho espíritu crítico. Sus ojos abiertos nos inducen a la vitalidad y a  la curiosidad mientras que las cejas hablan de franqueza y su boca, amor al lujo; ambos gestos concuerdan en los mismos gustos.  El óvalo del rostro marca el amor a las aventuras y a la libertad, pero es realista. La frente nos dice que es organizada, de temperamento calculador y segura de sí misma

Conclusión. Mujer habladora ante el público. Con mucha fuerza. Ingeniosa, vital y de vida intelectual intensa, muy diplomática, pero sobre todo intuitiva, a la que no gusta ser dominada por nadie.